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Circo criollo

Letra: Eduardo Beccar

Música: Roberto Fugazot

¡Volantín, volantinero!, tu pasado lisonjero,
los laureles, los aplausos, que lograras al pasar
con cabriolas, molinetes, trampolines, periquetes,
de la mira en el cordaje, voy tus horas a añorar.
Ya la murga con sus sones de platillos y trombones
circuló por todo el pueblo, pregonando por doquier,
e imprimiendo en cada nota esta frase como un dejo:
"Circo gaucho, circo viejo, te vas para no volver."

Volantín, volantinero, como un paria aventurero,
recorriste los confines, paso a paso sin cesar,
y el recuerdo que dejabas en los pueblos que pisabas
era toda una semblanza, imposible de olvidar.

De los pibes la algazara y el payaso con su cara
y sus locos cascabeles que va viendo enmudecer,
va expresando con la mueca de su labio y su entrecejo,
"Circo gaucho, circo viejo, te vas para no volver."

Volantín, volantinero, que mi canto lastimero
no te ofenda ni te dañe, tu dolor al evocar.
Es el eco de tu historia, es la endecha de tu gloria,
de tu gloria que se esfuma para nunca retornar.

Y tal vez cuando mañana, al cruzar tu caravana,
a lo lejos de un camino veas un triste atardecer,
estos últimos fulgores te dirán con tus reflejos:
"Circo gaucho, circo viejo, te vas para no volver."