Cancionero

Prienda

Valorar esta ficha editorial

Letra completa

Actualizado 19 de abril de 2026

Gaucho tristón, perro manso, surco, siembra.
Leña y fogón, tropa, rancho, amor y huella.
Un viento atroz, una sombra, noche fiera,
y junto a Dios mi corazón,
mientras mi prienda, mas temblaba en su sopor.
Entró a llorar, pobrecita, ¡suerte perra!,
me hinqué a rezar, yo que nunca había rezado.
Quise porfiar, fui cerrando las tranqueras
Y, al relinchar mi zaino, la sombra igual entró.

Fuimos bajando la cuesta,
dos y dos en fila india,
cuatro manos y mi prienda,
dormida en la caja,
de blanco vestida.
Dejamos su soledad
junto a un sauzal,
volvimos tristes,
muy tristes, sin hablar.
Después, yuyal y tapera,
destino de huella,
de andar y de andar.

No tengo ya perro manso, surco, siembra.
No tengo ya tropa, rancho, amor, ni prienda.
Andando voy, y al saber que voy sin ella,
en mi rencor, saco el facón,
para partirme de una vez el corazón.
Oigo una voz, es mi prienda, son sus ruegos,
es su visión, que se acerca a mi corriendo.
Tiemblo en mi horror, mi facón arrojo al suelo.
Mis ojos quedan ciegos, mi prienda ya no está.

Comentarios

Lectores y correcciones

0 comentarios

Sumá contexto, detectá errores o dejá una observación útil para mejorar esta ficha.

Entrá con tu cuenta para poder comentar.

Advertisements

Cuenta

Entrá o creá tu cuenta

Podés entrar con mail y contraseña o seguir con Google.

Seguir con Google
o
Seguir con Google
o