La muerte del ángel

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La muerte del ángel

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Retrato de 1969. Fotografía: E. Comesaña. Colección MNBA.

Texto editorial

Actualizado 19 de abril de 2026

En 1962 Astor Piazzolla comenzó a escribir una serie de cuatro piezas que terminó tres años después y que cambiaría para siempre la manera de pensar el tango como suite. La muerte del ángel es la tercera de esas composiciones, parte de lo que se conoce como Serie del Ángel o Concierto del Ángel, junto a Introducción del Ángel, Milonga del Ángel y Resurrección del Ángel. La obra nació para el Quinteto Tango Nuevo que dirigía el propio Piazzolla, una formación que marcó su escritura en la década del sesenta. Era el momento en que el compositor había encontrado el formato justo para sus búsquedas: cinco músicos en lugar de orquesta, diálogo de cámara en lugar de masa sonora, precisión quirúrgica en lugar de énfasis sinfónico.

La construcción de la Serie del Ángel 01

La Serie del Ángel se gestó a partir de una obra de teatro de Alberto Rodríguez, aunque la música de Piazzolla pronto tomó vida propia y se independizó de su origen teatral. La muerte del ángel ocupa un lugar central en esta arquitectura de cuatro movimientos: después de la presentación y la milonga, llega la muerte, y solo entonces la resurrección. No es casual que Piazzolla haya elegido este orden narrativo. La muerte del ángel funciona como clímax dramático de la suite, el momento donde la tensión acumulada en las dos piezas anteriores encuentra su resolución más intensa.

Musicalmente, la pieza condensa todo lo que Piazzolla había aprendido sobre escritura para conjunto pequeño. El bandoneón dialoga con violín, piano, contrabajo y guitarra eléctrica sin que ningún instrumento se subordine a los otros. Cada voz tiene su función dramática, y el resultado es una arquitectura sonora donde la economía de medios se convierte en potencia expresiva.

El Quinteto Tango Nuevo y su sonido 02

El Quinteto Tango Nuevo fue la formación donde Piazzolla desarrolló su lenguaje más personal. Creado en 1960, el grupo funcionó hasta 1970 y dejó algunas de las grabaciones más influyentes del tango moderno. La muerte del ángel se inscribe en esa etapa de máxima creatividad, cuando Piazzolla había abandonado definitivamente la gran orquesta típica y había encontrado en el quinteto el vehículo ideal para sus composiciones. La instrumentación del Quinteto Tango Nuevo era revolucionaria para su época: bandoneón, violín, piano, guitarra eléctrica y contrabajo.

La guitarra eléctrica, en particular, generó resistencias en el mundo del tango tradicional, pero Piazzolla la usó no como elemento de rock o jazz sino como una voz más del conjunto, capaz de ataques percusivos y harmonías que el bandoneón y el violín no podían resolver solos. En La muerte del ángel, esa instrumentación encuentra uno de sus momentos más logrados. La pieza explora las posibilidades tímbricas del quinteto sin caer en efectismos, y construye su clima dramático a través del diálogo entre las cinco voces, no mediante el volumen o la ornamentación excesiva.

Estructura y desarrollo musical 03

La muerte del ángel está construida sobre un desarrollo temático que evita tanto la repetición mecánica como la dispersión. Piazzolla trabajaba con células melódicas que transformaba a través de variaciones rítmicas y harmónicas, una técnica que había perfeccionado durante sus estudios con Alberto Ginastera y, más tarde, con Nadia Boulanger en París. La pieza comienza con una introducción que presenta el tema principal en el bandoneón, pero pronto se despliega en un tejido contrapuntístico donde cada instrumento aporta su perspectiva sobre el material temático.

No hay solos en el sentido jazzístico del término, sino momentos donde una voz toma el protagonismo sin que las otras desaparezcan. Es música de cámara pensada con mentalidad tanguera, pero también música tanguera enriquecida por técnicas compositivas del siglo XX. El ritmo de La muerte del ángel no es el del tango tradicional, aunque mantiene con él un diálogo constante. Piazzolla había incorporado elementos del jazz, la música clásica contemporánea y incluso del rock, pero siempre desde una perspectiva rioplatense.

El resultado es una música que suena a tango sin reproducir los códigos del género de manera literal.

Recepción y proyección 04

La Serie del Ángel, y La muerte del ángel en particular, se convirtió en una de las obras más reconocidas de Piazzolla fuera del circ

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