Letra completa
Actualizado 25 de julio de 2026En el centro de la plaza, la hora de los valientes;
la Córdoba y la Corrientes se trenzaban por el honor.
Cuchillo, cadena y faca; patada, puño y cabeza;
no es un cuento de los veinte, ya existía el rock and roll.
El Chino era karateca con estilo y profesión,
se cargaba a cuatro o cinco sin armas y sin sudor.
Siempre había un gordo efectivo que aplanaba con rigor,
siempre había un petiso erguido con nariz de boxeador.
Calentaban con ginebra y escuchaban a Manal;
le rajaban a la cana como mi perro al bozal.
A pesar de lo salvaje no se daban a matar;
se querían en el fondo, su deporte era pelear.
Se acabó con los milicos la violenta tradición;
el chino terminó preso sin indulto ni perdón.
Al petiso lo mataron en alguna confusión;
el gordo se hizo cana, la puta que lo parió.
¿Viste un error o sabés algo que falta? Contanos
Nos llega en privado, no se publica en ningún lado y no hace falta cuenta. Lo verificamos y lo corregimos a mano, así que no es inmediato.
Comentarios
Sumate a la conversación
0 comentarios
Tu comentario se publica acá, a la vista de todos y con tu nombre. Es para charlar: qué te pareció, qué versión recomendás, qué te trae a la memoria.
Entrá con tu cuenta para dejar un comentario público.
¿Solo querés corregir un dato? Contanos sin cuenta.