Texto editorial
Actualizado 27 de abril de 2026El músico argentino desarrolló una obra extensa que combinó tangos, milongas y valses, manteniendo la denominación clásica del intermezzo en el contexto del tango rioplatense.
La obra de Oscar de la Fuente 01
De la Fuente construyó su repertorio durante las décadas centrales del tango, alternando piezas instrumentales con composiciones para canto. Su producción incluye títulos como "Melodía canyengue" (1941), "Dos ojos tristes" (1945) y trabajos de la década del sesenta como "Milonga para mi hijo" y "Chic tu chic", ambos de 1967. El catálogo del compositor revela una preferencia por los títulos descriptivos y las dedicatorias familiares, como evidencian "Milonga para mi padre" y "Melodía para una novia".
Esta tendencia sitúa a "Intermezzo" como una pieza que conserva la terminología musical europea en el marco de la tradición rioplatense.
Contexto musical 02
El término intermezzo, de origen italiano, designaba tradicionalmente los interludios instrumentales entre actos de obras teatrales. De la Fuente adoptó esta denominación para un tango, siguiendo una práctica común entre compositores argentinos que incorporaron títulos de formas musicales clásicas a sus creaciones populares. La pieza forma parte de un período de intensa producción tanguera que se extiende desde los años cuarenta hasta finales de los sesenta, cuando el género consolidaba su lenguaje instrumental y expandía sus posibilidades expresivas más allá del baile social.
[Nota editorial: verificar fecha de composición y posibles grabaciones documentadas]
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