Retrato de Carlos Varela

Biografía

Carlos Varela

(1909-1996) fue el estribillista de la orquesta de Roberto Firpo entre 1930 y 1938, con cerca de trescientas grabaciones para Odeon. Después cantó con Miguel Nijensohn, Enrique Forte y José García, y en 1961 dejó el canto profesional.

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  • Nacio 16 de julio de 1909, Buenos Aires
  • Fallecio 21 de diciembre de 1996, Buenos Aires, a los 87 años
  • Obras vinculadas 26 en el archivo

Biografía

Actualizado 22 de septiembre de 2026

Carlos Varela (Buenos Aires, 16 de julio de 1909 - Buenos Aires, 21 de diciembre de 1996) fue el estribillista que le puso voz a la orquesta de Roberto Firpo durante casi toda la década del treinta. Se llamaba Carlos Alberto Varela, y entre febrero de 1930 y agosto de 1938 dejó cerca de trescientos registros con Firpo: tangos sobre todo, pero también valses, pasodobles, rancheras, foxtrots y alguna rumba, porque eso era una orquesta que grababa para Odeon una vez por semana y tenía que cubrir todos los ritmos de moda.

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De empleado telefónico a la prueba con Firpo 01

Nació en Flores, en una casa de diez hermanos, cinco varones y cinco mujeres. Terminó la primaria y arrancó el secundario en el Colegio Nacional Mariano Moreno, pero lo dejó por decisión propia: quería trabajar y tener plata suya. Fue cadete en una empresa comercial y después empleado de la compañía telefónica.

Cantar le gustaba desde chico, y la primera puerta se la abrió un tío: a los veinte años entró a Radio Prieto, donde estuvo varios meses acompañado, entre otros, por el piano de Orestes Cúfaro. Ahí aprendió el oficio.

La segunda puerta se la abrió un amigo con una changa pintoresca. Vicente Planells del Campo, el letrista de «Honda tristeza» —con música del propio Firpo—, trabajaba en una sastrería del centro y hacía de maniquí viviente: recorría Florida de punta a punta con los trajes puestos, para que la gente los viera caminando. Planells lo presentó a Roberto Firpo; Firpo le tomó una prueba y lo contrató a fines de 1929.

Una vez por semana en los altos del Grand Splendid 02

Por entonces lo principal de la orquesta pasaba por el disco. Los músicos se juntaban una vez por semana en los estudios de Odeon, que funcionaban en los altos del cine-teatro Grand Splendid, sobre Santa Fe, el mismo edificio que hoy ocupa una librería conocida.

El debut de Varela fue el 27 de febrero de 1930, con dos tangos: «A Montmartre» y «Qué querés con ese loro». Ese primer año sumó 68 títulos. Antes de que terminara, Firpo armó además un trío para tocar en vivo, con Miguel Nijensohn en piano, Héctor Presas en bandoneón y D'Amore en violín, y Varela como estribillista.

En 1931 se tomó un año afuera: hizo una gira larga por ciudades de la provincia de Buenos Aires con el pianista José Plá y después se sumó a un conjunto chico que dirigía Pedro Vergez, ex pianista de Juan Bautista Guido, con el café Germinal de Corrientes entre sus escenarios.

La cuenta de los discos 03

En 1932 retomó con Firpo, y desde ahí la relación se mide en grabaciones: cuatro ese año, ocho en 1933, veinte en 1934, dieciocho en 1935, once en 1936, cinco en 1937 y la última en agosto de 1938. En algunos pocos temas le hicieron la segunda voz dos músicos de la propia orquesta, el bandoneonista Héctor Villanueva y el violinista Enrique Forte, autor del tango «A Belisario Roldán».

Dos cosas se le escaparon del estudio. En 1933 apareció con Firpo en el film «Dancing», dirigido por Luis Moglia Barth, cantando «Desde pebeta». Y en 1935 grabó «Cero a cero», un tango que tuvo tanta difusión que lo pasaban en las canchas de fútbol antes de que empezara el partido.

Los años de radio, y el puesto que no fue 04

Cerrada la etapa con Firpo siguió por su cuenta, pasó por boites de moda y cubrió reemplazos en el conjunto de Nijensohn. En 1940 cantaba en Radio Belgrano con la orquesta melódica de Eugenio Nóbile, haciendo un repertorio de canciones italianas; en esa emisora se cruzó con otros dos tangueros que también andaban haciendo changas, Alfredo Gobbi y Eduardo Del Piano.

Ese mismo tiempo se le pasó cerca la chance más grande: se presentó para ser cantor de Juan D'Arienzo y la plaza quedó para Alberto Reynal. En 1941 se volvió la voz fija de Miguel Nijensohn, desde 1943 y por tres años integró el conjunto de Enrique Forte, y en 1946 estuvo un rato corto con la orquesta de Miguel Zabala, compartiendo los cantables con un muchacho que entonces se llamaba Carlos Pellegrini y que después sería Jorge Maciel.

El hotel de Villa María 05

En 1948 se hizo amigo de José García, el de Los Zorros Grises, que estaba cerrando su orquesta grande y armó un conjunto chico para salir por el interior. Llegaron a Villa María, en Córdoba, contratados por un hotel del centro. Ahí la gira se deshizo, pero de la mejor manera posible: García, el bandoneonista Pablo González y Varela decidieron quedarse y comprar el hotel, y ellos mismos animaron las veladas hasta 1951. En esos años conoció a la que sería su segunda mujer, con la que se casó en 1953.

En 1961 se mudó a Rosario y con el tiempo dejó el canto profesional para dedicarse al transporte como empresario. Murió en Buenos Aires el 21 de diciembre de 1996, a los 87 años.

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