Letra completa
Actualizado 25 de julio de 2026Su historia empezó una tarde,
en el preciso momento
en que fue a dar a un convento,
pues según ella contó,
su mama la abandonó
en el Mercado de Abasto
y atorrando en un canasto
una monja la encontró.
Después de cumplir los quince
dio el primer paso fulero.
Se acoyaró a un quinielero
creyéndolo un buen partido.
Era un negrito fornido
que, por ser rana y de oficio,
cuando entró a junarle el vicio
la empezó a fajar tupido.
Y al cabo de cierto tiempo
de aguantiñar tanta biaba,
cayó de suerte la taba
y su premio fue un mishé.
De aquí en más, lo que yo sé,
es que éste adornó su frente,
además de un regio ambiente
por Larrea y Santa Fe.
Y así, como en pleno mate
en el que el agua se acaba,
se cortó lo que se daba.
¡Muy poco el piolín se estira!
Nadie por ella suspira,
su escracho destila pena,
y hoy llora a lo Magdalena
al escuchar Yira Yira.
¿Viste un error o sabés algo que falta? Contanos
Nos llega en privado, no se publica en ningún lado y no hace falta cuenta. Lo verificamos y lo corregimos a mano, así que no es inmediato.
Comentarios
Sumate a la conversación
0 comentarios
Tu comentario se publica acá, a la vista de todos y con tu nombre. Es para charlar: qué te pareció, qué versión recomendás, qué te trae a la memoria.
Entrá con tu cuenta para dejar un comentario público.
¿Solo querés corregir un dato? Contanos sin cuenta.