Su nombre era Margot

Letra de Ángel Cabral

Valorar esta ficha editorial

Letra completa

Actualizado 25 de julio de 2026

Tus mesas desparejas, bodegón

Niebla gris y tu pernod

La están nombrando.

La voz del bandoneón -pena de tango-

Llora conmigo, mi drama amargo.

Un drama que hace tiempo fue canción

Cuando mío era su amor

Sin hiel ni barro.

Su nombre era Margot - no tuvo corazón -

Le dije, volveré y no esperó...

Llena tabernero más mi vaso

Llénalo hasta el borde, si total

A quién le importa que mi alma esté en pedazos

Quiero más pernod, para olvidar...

Gime el bandoneón un tango triste

Y el tango me la nombra mucho más,

Esta angustia que se clava aquí en mi pecho,

Duele más tabernero, que un puñal...

Mañana para siempre partiré

Y ya nunca más volveré

A mi viejo barrio.

Allí donde su amor me acariciaba

Y entre sus brazos, feliz soñaba.

Un sueño tan profundo como el mar

Y tan bueno como el pan

De cada día.

Su nombre era Margot - no tuvo corazón -

Le dije, volveré y no esperó...

Historia de la obra 01

"Su nombre era Margot" es un tango con letra y música de Ángel Cabral, el mismo autor de "El clavelito" y coautor de "Que nadie sepa mi sufrir" (la melodía que en Francia se volvería "La foule"). Su Margot tiene una genealogía precisa: desciende temáticamente de "Margot", el tango de 1919 con letra de Celedonio Flores, ese retrato a la vez despiadado y compasivo de la muchacha de barrio que se deslumbra con las luces del centro. Esta pieza recoge esa herencia y la trabaja desde otro ángulo: el del que la conoció antes, el testigo del cambio.

Repercusiones de Su nombre era Margot 02

Las historias de transformación social —el ascenso, la caída, la traición al origen— son material central del tango porque hablan de una movilidad que la ciudad moderna hizo posible por primera vez. El género las narró sin juzgar, aunque siempre con esa melancolía por lo que se pierde en el camino.

Interpretaciones memorables 03

El tango dejó versiones de referencia: Alberto Morán la grabó dirigido por Armando Cupo en 1955, Alberto Marino con la dirección de Osvaldo Tarantino en 1956, y Alfredo Belusi la cantó con la orquesta de José Basso en 1966. Las lecturas más logradas son las que mantienen la ambigüedad del narrador: ese tono que mezcla la condena y la comprensión, que sabe que Margot hizo lo que pudo y que el barrio que la juzga tampoco le ofreció mucho.

¿Buscás otra letra?

Comentarios

Sumate a la conversación

0 comentarios

Tu comentario se publica acá, a la vista de todos y con tu nombre. Es para charlar: qué te pareció, qué versión recomendás, qué te trae a la memoria.

Entrá con tu cuenta para dejar un comentario público.

Advertisements

Cuenta

Entrá o creá tu cuenta

Podés entrar con mail y contraseña o seguir con Google.

Seguir con Google
o
Seguir con Google
o