Biografía
Actualizado 3 de septiembre de 2026Ángel Félix Condercuri (Buenos Aires, 2 de agosto de 1912 - 15 de septiembre de 1996) fue bandoneonista, director, arreglador y compositor. Dirigió la orquesta de Alberto Castillo durante veinte años y compuso "Y bésame otra vez". Para firmar algunas de sus obras usaba el seudónimo Del Conde.
Nació en Barracas, tercero de cuatro hermanos varones. A los nueve años su madre lo puso a estudiar bandoneón con el maestro Manuel Daponte, y siguió aprendiendo con el compositor y bandoneonista Carlos Marcucci. A los catorce ya tocaba en instituciones del barrio con un manejo del fueye casi profesional.
En 1936 Héctor Varela lo sumó a la orquesta de Enrique Santos Discépolo, que debutaba en Radio Municipal y siguió con los carnavales en el Teatro Colón. Al año siguiente entró en la orquesta de Ernesto de la Cruz, con la que viajó a Montevideo y se quedó dos años, alternando con las orquestas de Pedro Maffia y Roberto Zerrillo. Ya en los cuarenta debutó con Osvaldo Pugliese en el Café El Nacional de Corrientes y volvió a Montevideo por varios meses.
A fines de 1942 Condercuri entró en la orquesta de Domingo Federico. Debutaron en Los 36 Billares, en el Marabú y en El Nacional, y su primera participación discográfica fue con esa orquesta, para RCA-Victor, en las grabaciones de "Saludos" y de "Yuyo verde" —ésta con la voz de Carlos Vidal—, ambas de 1944.
Ese mismo año, llevado por su amigo Enrique Alessio, pasó a la orquesta que acompañaba a Alberto Castillo, el cantor de los cien barrios porteños. Cuando Alessio dejó la dirección en 1948, Castillo le propuso el puesto: Condercuri quedó al frente de esa orquesta como director y arreglador hasta 1968, veinte años acompañando al mismo cantor. Con Castillo giró por Latinoamérica, por España —donde estuvieron casi dos años y le decían el Mago del Bandoneón, y donde hizo una serie de conciertos para la televisión tocando la música clásica que más le gustaba, Bach y Chopin—, por Estados Unidos, con largas temporadas en la calle 42 de Nueva York, y por Marruecos y Francia.
Como compositor su primer tango fue "No te arrepientas", de 1950, con Abel Aznar. Después vinieron muchos más: "Con todo mi corazón", que grabó Juan D'Arienzo con la voz de Alberto Echagüe y hubo que reimprimir varias veces; "Qué lindo es volver", que popularizó Castillo; "Todos queremos más", hecho con Rodolfo Sciammarella, grabado en siete idiomas y con ventas enormes en España; "La perinola", "Es la única verdad", "Volvé corazón", "Viejo mío", "Aquella serenata". Y sobre todo "Y bésame otra vez", que Héctor Varela llevó al disco con el cantor Rodolfo Lesica.
A fines de los sesenta se separó de Castillo para armar orquesta propia, con el pianista José Colángelo y los cantores Carlos Rossi y Carlos Gari, y se fue a Santiago de Chile con un contrato de casi un año. La decadencia del género lo terminó empujando a otras actividades. Fue, curiosamente, más reconocido como ejecutante en el extranjero que en su propio país.
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