Julia Zenko

Biografía

Julia Zenko

Es la voz que grabó a la protagonista en la versión de Gidon Kremer, la que puso a María de Buenos Aires en circulación internacional, y una cantante que se mueve entre el tango, el folklore y la canción popular.

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Foto: Estrella Herrera · CC BY 2.0
  • Nacio 30 de octubre de 1958
  • Obras vinculadas 6 en el archivo

Biografía

Actualizado 13 de septiembre de 2026

Julia Zenko protagonizó María de Buenos Aires durante veinte años: grabó el papel para el disco que dirigió Gidon Kremer en 1997, lo hizo una temporada entera en Berlín, lo trajo al Teatro Nacional Cervantes en 2008 y volvió a cantarlo en Noruega en 2014. La operita de Astor Piazzolla y Horacio Ferrer terminó definiéndola afuera como una cantante de tango. Acá siempre fue otra cosa: una voz que se mueve entre el tango, el folklore y la canción popular sin pedirle permiso a ninguno de los tres.

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Una casa donde sonaba de todo 01

Nació en Buenos Aires el 30 de octubre de 1958 y se llama Julia Nora Sara Trzenko. Los primeros seis años los pasó en un barrio del oeste porteño; después la familia se mudó a Villa Devoto. Es hija y nieta de inmigrantes judíos polacos y letones, y su abuelo paterno cantaba en los templos. El padre escuchaba tango todo el día y además lo bailaba; el hermano mayor traía a los Beatles, el folklore, Mercedes Sosa, Víctor Heredia. De esa mezcla salió una cabeza musical que nunca aceptó quedarse quieta en un solo género, y que ella misma describió alguna vez como una ideología musical muy personal.

Cantaba en el coro de la primaria, tocaba la guitarra y estudió teatro con Agustín Alezzo, Augusto Fernandes y Luis Agustoni. En 1977 empezó a cantar en pubs y pasó por varios grupos; el último fue Amalgama, dirigido por Raúl Parentella, con Pedro Aznar en el bajo. Ahí arrancó también su otra escuela, la que casi nadie asocia con su nombre: los jingles publicitarios. Durante años el país le conoció la voz antes que la cara.

Del primer disco a las cortinas de las novelas 02

En 1983 editó Vital, su primer long play, y se llevó el premio Prensario a la revelación. Lo que vino después la metió en millones de casas por una puerta lateral: puso la voz en cortinas de telenovelas —María de nadie, Dulce Ana, Soy Gina— y cantó en películas argentinas. Era una carrera enorme y a la vez anónima, hecha de treinta segundos por vez.

El tango entró despacio. En 1989 grabó Siempre se vuelve a Buenos Aires, de Eladia Blázquez, con orquesta. En 1995 ganó el primero de sus tres premios Konex y la convocaron al homenaje a Carlos Gardel por los sesenta años de su muerte, en el Teatro Nacional Cervantes, donde cantó Arrabal amargo y Amores de estudiante junto a Alejandro Dolina.

El llamado que le partió la carrera en dos 03

Un día de 1997, recién terminado un ciclo de shows, sonó el teléfono en su casa. Era Horacio Ferrer, y la noticia era que en tres días se iban a Austria a grabar una versión nueva de la operita, con Jairo y con el violinista Gidon Kremer al frente de la música. Se grabaría en Wels, entre Salzburgo y Linz, para el sello Teldec.

Lo mejor de la historia es lo que hizo al colgar. Zenko no había cantado nunca un tema de Piazzolla y ni siquiera conocía la obra: salió corriendo a una disquería a comprarse el disco de 1968 para escuchar a Amelita Baltar en el papel que ella iba a interpretar en setenta y dos horas. Al papel había llegado por una vuelta ajena —la idea original del productor del sello era una cantante lírica, Teresa Berganza, y fue Ferrer quien la propuso a ella—, y el resultado dejó tan conforme a Kremer que a los pocos días los subió al festival de Gstaad. El disco salió al año siguiente, en dos volúmenes, y quedó nominado al Grammy.

Veinte años con la operita 04

Desde entonces la operita fue su pasaporte. En noviembre de 2005 se mudó a Berlín para ensayar una puesta nueva en la Komische Oper, con más de treinta artistas en escena, dirección musical y bandoneón de Per Arne Glorvigen y régie de Katja Czellnik; la hizo toda la temporada y volvió a Buenos Aires en abril de 2006, para salir enseguida al festival de Bergen, en Noruega, otra vez con Kremer. En 2008 volvió a hacer el papel protagónico en el Teatro Nacional Cervantes, con el propio Ferrer recitando, Guillermo Fernández, puesta de Marcelo Lombardero, coreografía de Oscar Aráiz y dirección musical de José Carli, con Néstor Marconi entre los músicos. En 2014 volvió a hacerla en Trondheim.

Hay un detalle de aquel viaje que suele pasarse por alto. El número más famoso de la obra —el aria en la que la protagonista se presenta cantando su propio nombre— no figura entre los dieciséis temas del disco de 1968, no estuvo en la puesta original y no se le conoce ninguna grabación anterior a 1998: la primera que se registra es justamente esta, con su voz. Lo que ella contó días después de grabar en Austria es que Ferrer lo había escrito durante aquellas sesiones y que iban a estrenarlo en Gstaad. La música no podía ser nueva —Piazzolla llevaba cinco años muerto—, así que lo escrito ahí sería la letra; con esa salvedad, la canción que hoy identifica a la operita en todo el mundo entró al repertorio por este disco.

No quedarse quieta 05

Mientras la operita la paseaba por Europa, su discografía siguió sin ordenarse por géneros. Tango por vos (2001) quedó entre los tres mejores discos de tango de los premios Gardel y fue nominado al Grammy Latino. En 2006 grabó un disco de tangos con arreglos de Sonia Possetti, en el que cantan también sus dos hijas. A fines de esa década se dio el gusto de un homenaje entero en portugués a Elis Regina, producido por Lito Vitale. En 2013 editó Mi libertad, de repertorio folklórico argentino, y ese mismo año la Ciudad de Buenos Aires la declaró Personalidad Destacada de la Cultura. Nosotras (2017), otra vez con Vitale en la producción y armado íntegramente con canciones de compositoras argentinas —María Elena Walsh, Marilina Ross, Marcela Morelo, Silvina Garré, entre otras—, se llevó un premio Gardel.

Los tres Konex llegaron en 1995, 2005 y 2015. Pero el dato que la explica mejor no es un premio: es que la cantante a la que Europa conoce como una intérprete de tango entró al género de grande, casi de casualidad, por un llamado telefónico de tres días de anticipación.

Referencias 06

"Nuevo estreno de "María de Buenos Aires"", entrevista de Gabriel Plaza en el diario La Nación, 3 de septiembre de 1997: la fuente de primera mano del llamado de Ferrer, la grabación en Wels, el reemplazo de Teresa Berganza y el estreno en Gstaad de «Yo soy María», que según ese testimonio Ferrer escribió durante las sesiones. Es fuente única para ese último dato.

"Julia Zenco vuelve de Alemania", en Infobae, 8 de abril de 2006: la temporada en la Komische Oper y el elenco de esa puesta.

"Julia Zenko", Fundación Konex: los tres premios y la biografía ampliada, que es material provisto por la artista.

"Julia Zenko", Usina del Arte, Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

"Julia Zenko" en Todotango, de donde vienen la fecha de nacimiento y la grabación de 1989 de "Siempre se vuelve a Buenos Aires".

"Julia Zenko" en Wikipedia en español, para la infancia, los grupos de los años setenta y la discografía. La fecha de nacimiento está genuinamente disputada, dos contra dos: Todotango y el cuerpo de este artículo dan 1958; su propio recuadro y la Fundación Konex dan 1957. Acá se sigue el 30 de octubre de 1958, que es la fecha que esta página venía usando con procedencia Todotango.

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