Fuga y misterio

Repertorio

Fuga y misterio

Valorar esta ficha editorial

Retrato de 1969. Fotografía: E. Comesaña. Colección MNBA.

Texto editorial

Actualizado 19 de abril de 2026

En 1968, mientras Buenos Aires vivía el año más convulso de su década más convulsa, Astor Piazzolla terminaba de componer María de Buenos Aires. En el centro dramático de esa ópera-tango escribió Fuga y misterio, quizás la pieza donde alcanzó la síntesis más exacta entre su formación académica y su identidad rioplatense. Una fuga en el sentido técnico más estricto —voces que se persiguen, que se responden, que se superponen con la lógica implacable del contrapunto barroco— construida sobre la materia prima del tango.

Historia de Fuga y misterio 01

La pieza nació como parte del proyecto que Piazzolla había empezado a gestar junto al poeta Horacio Ferrer. El libreto de María de Buenos Aires construía una ciudad mitológica, oscura, habitada por sombras y duendes. Piazzolla respondía con música: todo lo que había aprendido de Bach, de Bartók, de Stravinski, convertido en bandoneón. Fuga y misterio ocupa el momento exacto en que María atraviesa el submundo de la ciudad.

La música no ilustra ese descenso, lo encarna. El contrapunto entre el bandoneón y las cuerdas crea una tensión que gira sobre sí misma, una persecución sin salida visible. Piazzolla había llegado a esa pieza con toda su historia encima: los años de estudio con Alberto Ginastera en Buenos Aires, la beca Guggenheim que lo llevó a París a trabajar con Nadia Boulanger, la conversación con Boulanger que lo cambió todo. Fue ella quien le dijo que no abandonara el tango, que su voz estaba ahí.

Fuga y misterio es la prueba más radical de que ese consejo era correcto: no hay otro compositor en el mundo que hubiera podido escribir esta pieza.

El contrapunto como drama 02

La fuga exige que cada voz sea autónoma y que, al superponerse, genere un tejido coherente. Es una de las formas más exigentes de la música occidental porque no tolera rellenos: todo lo que suena tiene que tener una razón de ser contrapuntística. Piazzolla usa esa estructura para armar un drama en miniatura. El bandoneón abre, los violines responden, el piano ancla, el contrabajo pulsa desde abajo.

Todo se mueve y nada se detiene. No hay un momento de reposo verdadero hasta que llega el misterio: la sección central, más suspendida, donde la tensión polifónica cede a algo parecido a la contemplación. Ese contraste entre la fuga vertiginosa y el misterio inmóvil es la arquitectura emocional completa de la pieza. La estudiosa Sonia Alejandra López ha analizado la obra como un "acercamiento a una fuga tanguificada", señalando cómo Piazzolla no adapta el tango a la fuga sino que encuentra en la estructura contrapuntística una forma natural de expresar la tensión dramática del tango urbano.

Repercusiones de Fuga y misterio 03

La pieza se desprendió de la ópera y empezó a vivir sola. En conciertos, en estudios de grabación, en películas. Carlos Saura la incluyó en Tango (1998), donde la música se vuelve imagen y coreografía al mismo tiempo. Ha sido grabada por músicos sin ninguna relación con el tango: cuartetos de cuerdas, ensambles de jazz, guitarristas clásicos, pianistas de música contemporánea.

Cada versión descubre algo diferente porque el contrapunto sobrevive cualquier instrumentación. Su lógica es matemática antes que tímbrica. La obra figura en la lista de composiciones notables de Piazzolla junto a Adiós Nonino, Libertango y las Estaciones porteñas. Su inclusión en esa nómina no es casual: representa el momento en que el nuevo tango encontró su lenguaje contrapuntístico más sofisticado.

Que una fuga escrita para bandoneón pueda funcionar en cuarteto de cuerdas, en orquesta de cámara, en piano solo, no es un accidente. Es la prueba de que Piazzolla no estaba decorando el tango con ideas clásicas: estaba escribiendo música clásica desde el tango.

Interpretaciones memorables 04

La grabación del Quinteto —con Horacio Malvicino en guitarra eléctrica, Jaime Gosis en piano, Kicho Díaz en contrabajo y Antonio Agri en violín— sigue siendo la referencia. La guit

Advertisements

Cuenta

Entrá o creá tu cuenta

Podés entrar con mail y contraseña o seguir con Google.

Seguir con Google
o
Seguir con Google
o