Biografía

Alberto Mastra

Perfil con biografía, obras y relaciones para ubicar su lugar en el tango.

También conocido como Hilario Alberto Mastracusa

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  • Nacio 9 de noviembre de 1909
  • Fallecio 10 de abril de 1976, a los 66 años
  • Obras vinculadas 14 en el archivo
  • Videos 3 disponibles

Biografía

Actualizado 13 de septiembre de 2026

Alberto Mastra (Montevideo, 9 de noviembre de 1909 - 10 de abril de 1976) fue guitarrista, cantor, compositor y letrista uruguayo. No escribió sólo tangos: entre sus más de cien títulos registrados hay sobre todo milongas, y también candombes y canciones.

Su apellido real aparece como Mastrascusa, y en algunas fuentes como Mastracusa; el "Ilario" que suele agregársele era, con toda probabilidad, el apellido de su madre. Nació en el barrio de La Aguada, hijo de un zapatero italiano, y lo crió su abuela.

Él mismo dejó escrita su presentación. "Soy del barrio de la Aguada. Nací en la calle Yi 125, un domingo a la mañana, cuando tañían las campanas de la Iglesia vecina, llamando a Misa de Once".

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El zurdo que no dio vuelta las cuerdas 01

Era zurdo y tocaba una guitarra encordada para diestros, sin cambiarle el encordado. De ahí sacaba sonidos originales que definieron su estilo, y que Horacio Ferrer describió como "sonoridades vedadas a los ejecutantes de academia".

Aprendió de oído y nunca supo solfeo. Su hija Lía contó que por eso tuvo que compartir la autoría de varias canciones. Fue, en palabras de su biógrafo, un cantautor mucho antes de que la palabra existiera.

Trayectoria 02

Empezó como mímico y cantante en los recreos del Parque Rodó, con las primeras nociones de guitarra de Alberto Galloti. En 1926, todavía menor de edad, cruzó a Buenos Aires y siguió recorriendo el interior argentino.

Armó varios tríos. En 1933, "El Trébol". En 1936, el Trío Mastra, con su mujer, la cancionista Josefina Barroso, y Alejandro De Luca; con él se presentó en Radio El Mundo y recorrió varios países vecinos.

En 1945 integró su trío una cantante a la que él descubrió y bautizó: Lágrima Ríos. Hacia 1954 se compró un parque de diversiones y recorrió otra vez el Uruguay.

Grabó cuatro temas para Victor en Buenos Aires y, en 1956, un LP para Sondor con el guitarrista Abel Carlevaro. Sus últimos registros son de 1969.

Las milongas que grabaron las grandes orquestas 03

Troilo, que lo llamaba "Mastrita", le grabó cinco temas. "Con permiso" con Alberto Marino el 27 de septiembre de 1944, y "Miriñaque" a dúo por Edmundo Rivero y Aldo Calderón el 20 de octubre de 1949. Después, "Un tango para Esthercita" con Raúl Berón en 1954, "Aguantate Casimiro" con Roberto Goyeneche en 1958 y "Mi viejo el remendón" con Tito Reyes en 1965.

Su milonga "Maldonado" la grabaron dos orquestas grandes con ocho días de diferencia. Pedro Laurenz con Alberto Podestá el 9 de diciembre de 1943, y Carlos Di Sarli con Roberto Rufino el 17 de diciembre.

También lo llevaron al disco José Basso con Floreal Ruiz —"El peluquero", en 1959—, Alfredo De Angelis con Oscar Larroca, Ángel Vargas y Nelly Omar con las guitarras de Roberto Grela.

El humor como registro 04

La picardía es su marca y está en los textos. "Aguantate Casimiro" es una queja cómica contra el nombre que le pusieron los padres: "Si al viejo no le da por la pavada, / de hacerse con la vieja el «Juan Tenorio», / yo no era Casimiro, ni era nada".

"Con permiso" tiene una invención formal: la milonga habla en primera persona de sí misma. "Con permiso, si me dejan, / con permiso, / no los voy a molestar, / soy milonga".

Horacio Ferrer lo resumió comparándolo con dos extremos del género. En él conviven, escribió, "la frescura trovadoresca de un Villoldo y la hondura de pensamiento de un Discépolo".

Los tangos embotellados 05

A los cincuenta años, obligado a reposo por una dolencia hepática, empezó una segunda obra de la que fue único cultor: escenificaba tangos, propios y ajenos, dentro de botellas de vidrio.

Usaba materiales de descarte, madera y cartón. Tallaba las figuras con hojas de afeitar y las introducía una por una con agujas de tejer a las que les afinaba la punta.

Su explicación cabía en una frase: "Otros embotellan barcos, yo embotello tango". Y cuando un parroquiano insistía en preguntarle cómo hacía para meter todo eso adentro, le contestó que la pregunta era la contraria: cómo hacía él para salir del interior de la botella.

AGADU le compró muchas de esas botellas en épocas de penuria económica. Hoy se exhiben en su Museo y Centro de Documentación, en Canelones 1130, Montevideo.

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