Biografía
Actualizado 20 de abril de 2026El 2 de noviembre de 1912, en Adrogué, nació quien sería uno de los directores más influyentes de la edad de oro del tango. Alfredo de Angelis no solo dirigió una de las orquestas más populares del género, sino que se convirtió en la figura central del Glostora Tango Club, el programa radial de quince minutos que marcó la radiofonía argentina durante décadas.
Trayectoria de Alfredo de Angelis 01
De Angelis comenzó su carrera como pianista y pronto desarrolló un estilo que combinaba la tradición tanguera con una sofisticación armónica particular. Su formación musical sólida le permitió crear arreglos que destacaban tanto por su elegancia como por su accesibilidad popular. La orquesta que dirigió desde los años cuarenta se distinguió por un sonido equilibrado y una precisión técnica que la posicionó entre las más solicitadas de Buenos Aires.
Sus grabaciones alcanzaron una difusión masiva, especialmente a través de las transmisiones del Glostora Tango Club.
Colaboraciones y obra 02
El director trabajó con algunos de los cantores más destacados de su época. En 1943, un concurso organizado por Radio El Mundo para elegir un vocalista para su orquesta reveló talentos que luego se integrarían a su formación estable. Como compositor, De Angelis dejó títulos memorables como "Tokio querido", "Mi promesa", "Felicidad" y "Alelí".
Su obra "Hanon en tango" evidencia su formación académica, mientras que piezas como "Color de rouge" y "Tango para Juan Soldado" muestran su versatilidad temática.
El fenómeno Glostora 03
El Glostora Tango Club se transmitió durante años en horario central y se convirtió en una cita obligada para los aficionados al tango. El programa no solo difundió el repertorio clásico, sino que sirvió como plataforma de lanzamiento para nuevos intérpretes y compositores. La popularidad del ciclo radial consolidó a De Angelis como una figura de referencia en el tango de los años cuarenta y cincuenta.
Su capacidad para mantener la calidad musical sin perder el contacto con el gusto popular lo distinguió en una época de grandes orquestas. Su muerte el 31 de marzo de 1992 cerró una trayectoria que había acompañado la evolución del tango durante sus décadas más fructíferas, desde los salones porteños hasta los hogares argentinos a través de la radio.