Infamia

Cancionero

Infamia (1932)

Tango compuesto por Enrique Santos Discépolo que forma parte de su repertorio de obras de los años treinta.

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Retrato de estudio, década de 1940. Foto: Annemarie Heinrich.
  • Año 1932
  • Versiones 6 vinculadas
  • Categorías 2 recorridos

Letra completa

Actualizado 13 de junio de 2026

La gente, que es brutal cuando se ensaña,
la gente, que es feroz cuando hace un mal,
buscó para hacer títeres en su guiñol,
la imagen de tu amor y mi esperanza...
A mí, ¿qué me importaba tu pasado...?
si tu alma entraba pura a un porvenir.
Dichoso abrí los brazos a tu afán y con mi amor
salimos, de payasos, a vivir.

Fue inútil gritar
que querías ser buena.
Fue estúpido aullar
la promesa de tu redención...
La gente es brutal
y odia siempre al que sueña,
lo burla y con risas despeña
su intento mejor...
Tu historia y mi honor
desnudaos en la feria,
bailaron su danza de horror,
sin compasión...

Tu angustia comprendió que era imposible,
luchar contra la gente es infernal.
Por eso me dejaste sin decirlo, ¡amor!...
y fuiste a hundirte al fin en tu destino.
Tu vida desde entonces fue un suicidio,
vorágine de horrores y de alcohol.
Anoche te mataste ya del todo y mi emoción
te llora en tu descanso... ¡Corazón!

Quisiera que Dios
amparara tu sueño.
muñeca de amor
que no pudo alcanzar su ilusión.
Yo quise hacer más
pero sólo fue un ansia.
Que tu alma perdone a mi vida
su esfuerzo mejor.
De blanco al morir,
llegará tu esperanza,
vestida de novia ante Dios...
como soñó.

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Historia 01

"Infamia" pertenece a la producción de Enrique Santos Discépolo como autor integral: él firmó tanto la letra como la música.
El tango se inscribe en la veta más descarnada de su escritura. La acusación cae en segunda persona —el personaje es interpelado directamente, señalado y condenado por quienes lo rodean— y no hay réplica posible ni distancia irónica que amortigüe el golpe.
Esa elección formal lo distingue de otras obras del mismo autor. En "Cambalache" la denuncia es coral, dirigida a un mundo entero; en "Yira... yira" el yo lírico arrastra su propio peso sin interlocutor fijo. "Infamia", en cambio, construye un tribunal: alguien habla, alguien es juzgado. La culpa no se discute, simplemente cae.
El resultado es una tensión más íntima que la ironía social característica de Discépolo. Sin humor que amortigüe, sin salida, el texto sostiene esa segunda persona acusatoria de principio a fin.

Intérpretes destacados 02

Entre quienes grabaron la pieza se cuenta Floreal Ruiz con la orquesta típica de Francisco Rotundo, registro que le dio a la obra circulación dentro del circuito orquestal.
Edmundo Rivero también la interpretó; su timbre grave y dicción deliberada le otorgaron una presencia particular dentro del repertorio discepoliano. Héctor Stamponi figura asimismo entre los intérpretes vinculados a la obra.

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