1. La cumparsita
Letra y música de Gerardo Matos Rodríguez
Empezó como una marchita de carnaval: Matos Rodríguez la escribió para la comparsa de la Federación de Estudiantes del Uruguay, y Roberto Firpo la estrenó en La Giralda, en Montevideo, agregándole pasajes propios. La ley uruguaya fija ese estreno el 19 de abril de 1917, aunque hay historiadores que lo ubican en 1916.
Lo increíble es que en 1924 ya estaba olvidada. La resucitaron Pascual Contursi y Enrique Maroni, que le pusieron la letra de «Si supieras» sin permiso del autor (el juicio recién se resolvió en 1948), y Carlos Gardel, que la grabó ese mismo año.
Es el tango que reconocés en dos compases aunque no sepas nada de tango. Hasta Astor Piazzolla, que la llamó «lo más espantosamente pobre del mundo», la grabó en 1951, en 1957 y en 1967.
La versión para escuchar primero
Juan D'Arienzo y su orquesta, el 10 de diciembre de 1963. Ricardo García Blaya, en Todotango, la destaca entre las de D'Arienzo como «la más rítmica y lograda».
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